RCC

“Esta es la misión de la Iglesia, perennemente asistida por el Paráclito: llevar a todos el alegre anuncio, la gozosa realidad del Amor misericordioso de Dios, para que – como dice san Juan – creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre". (Benedicto XVI Domingo de la Divina Misericordia)

«Gracias al movimiento carismático, muchos cristianos, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, han redescubierto Pentecostés como realidad viva y presente en su existencia cotidiana»; «Deseo que la espiritualidad de Pentecostés se difunda en la Iglesia, como empuje renovado de oración, de santidad, de comunión y de anuncio». Por este motivo, alentó la iniciativa denominada «Zarza ardiente», promovida por la Renovación en el Espíritu, que como él ilustró, es «una adoración incesante, día y noche, ante el santísimo Sacramento; una invitación a los fieles a "regresar al Cenáculo"». (Juan Pablo II)

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viernes, 14 de mayo de 2010

TEMA # 1, EL AMOR DE DIOS


EL AMOR SANADOR DE DIOS

1. El amor de Dios:

Ø Tenemos concepciones muy erradas del de lo que es el verdadero amor:

o El amor es diferente al enamoramiento.

o El amor es diferente a la pasión, al sexo, a la compasión.

Ø Benedicto XVI plantea dos tipos de amor en su Encíclica “Deus Caritas est

o Amor Ágape: fraternidad, hermandad, amistad, amor desinteresado.

o Amor Eros: involucra la parte corporal, los sentimientos, la pasión.

Ø El amor mas perfecto es el que Dios nos da: “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Jn. 3, 16).

Ø El amor no es dar sino darse.

Ø Tenemos falsas concepciones de quien es Dios:

o En el A.T.:

§ Lejano: nos e podía ni pronunciar su nombre, era un Dios impersonal.

§ Guerrero: combatía con los israelitas en contra de otras naciones como si Dios no a mara por igual a todos los pueblos.

§ Poderoso: creador de todo pero a la vez lejano de su creación

§ Dios de pactos: quería negociar con Él.

§ Lo conocían por varios nombres: El Altísimo, El Shaday, Omnipotente, Elohim, Yahvé, etc.

o En el N.T. Jesucristo nos muestra el Rostro de Dios:

§ Dios Es PADRE: “Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?”(Jn 14, 9).

§ MISERICORDIA: “Cuando se presentaron ante él, le dijeron: "Juan el Bautista nos envía a preguntarte: "¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?"En esa ocasión, Jesús curó a mucha gente de sus enfermedades, de sus dolencias y de los malos espíritus, y devolvió la vista a muchos ciegos. Entonces respondió a los enviados: "Vayan a contar a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos son purificados y los sordos oyen, los muertos resucitan, la Buena Noticia es anunciada a los pobres” (Lc. 7, 20-23).

§ AMOR: “Dios es amor” (1Jn. 4,8)

Dios nos creó por amor y para amar; somos creados a imagen y semejanza de Dios; Dios es amor, si somos su imagen y semejanza nuestra esencia es el AMOR.

Ø CIC # 1 “Dios, infinitamente Perfecto y Bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para que tenga parte en su vida bienaventurada. Por eso, en todo tiempo y en todo lugar, está cerca del hombre. Le llama y le ayuda a buscarlo, a conocerle y a amarle con todas sus fuerzas. Convoca a todos los hombres, que el pecado dispersó, a la unidad de su familia, la Iglesia. Lo hace mediante su Hijo que envió como Redentor y Salvador al llegar la plenitud de los tiempos. En él y por él, llama a los hombres a ser, en el Espíritu Santo, sus hijos de adopción, y por tanto los herederos de su vida bienaventurada”.

2. Lo que nos aleja del amor de Dios: “Estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los poderes espirituales, ni el presente, ni el futuro, ni las fuerzas del universo, sean de los cielos, sea de los abismos, ni creatura alguna, podrá apartarnos del amor de Dios que encontramos en Cristo Jesús, nuestro Señor”(Rm 8, 38-39)

· Ad intra: desconocimiento de Dios y sus mandatos: “El que conoce mis mandamientos y los guarda es el que me ama. Y mi Padre amará al que me ama a mí, y yo también lo amaré y me mostraré a él” (Jn 14, 21)

· Ad extra: las relaciones con los otros: “Jesús le contestó: el primer mandamiento es: escucha Israel: el Señor, nuestro Dios, es único Señor. Al Señor tu Dios amarás con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu inteligencia y con todas tus fuerzas. Y después viene este: amarás a tu prójimo como a ti mismo. No haya ningún mandamiento más importante que estos… Amarlo con todo el corazón, con todas tus, con toda la inteligencia y con todas tus fuerzas y amar al prójimo como a sí mismo vale más que todas las víctimas y todos los sacrificios” (Mc. 12, 29-32. 33). “Les doy este mandamiento nuevo: que se amen unos a otros. Ustedes se amarán unos a otros como Yo os he amado. Así reconocerán todos que son mis discípulos: si se tienen amor unos a otros" (Jn. 13, 34-35)

3. El amor de Dios nos sana:

Existen muchas cosas, hechos y acontecimientos que a lo largo de la vida nos van llenando de sentimientos de alegría, odio, rencor, tristeza, angustia, desesperación; sucesos que nos dejan marcados para el resto de nuestras vidas. Para superar todas estas cosas lo que necesitamos es ser sanados interiormente. “Nuestro Dios sana los corazones atribulados y venda sus heridas” (Sal. 147)

· Sanación del pecado: La sanación del Paralítico. (Mc. 2, 1-12)

· Sanación del odio: “los Judíos y los samaritanos no se trataban” (Jn. 4, 9), “Cómo tú siendo judío me pides de beber a mí, que soy samaritana” (Jn. 4, 9), “Si conocieras el Don de Dios y quien es el que te dice: dame de beber, tú le habrías pedido a Él, y él te habría dado agua viva” (Jn. 4, 10). “Pues Cristo es nuestra paz, que hizo de los dos pueblos uno, derribando el muro que los separaba, la enemistad, anulando en su carne la ley de los mandamientos con sus preceptos, para crear en sí mismo, de los dos, un solo hombre nuevo, haciendo la paz y reconciliación con Dios a ambos en un solo cuerpo, por medio de la cruz, dando en sí mismo muerte a la enemistad. Vino a anunciar al paz: paz a vosotros que estáis lejos, y paz a los que estaban cerca de Dios pues por Él unos y otros tenemos acceso al Padre en un mismo Espíritu” (Ef. 2, 14-18).

· Sanación en San Pedro: amaba a Jesús sinceramente. “Aunque tenga que morir contigo, no te negaré” (Mt. 26, 35). Horas después y frente a una cierva aseveró repetidas veces: “No conozco a ese hombre. Empezó él a maldecir y a jurar: yo no conozco a ese hombre” (Mt. 26, 74). “Vuelto el Señor miró a Pedro y Pedro se acordó de la Palabra del Señor cuando le dijo: antes que el gallo cante hoy, me negarás tres veces y saliendo fuera, lloró amargamente” (Lc. 22, 61-62).

· Sanación interior del miedo: en María: “no temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios” (Lc. 1, 30)., en José “José, hijo de David, no tema recibir en tu casa a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo” (Mt. 20, 24). en Nicodemo buscaba de noche a Jesús por miedo, sin embargo luego lo defiende ante el Sanedrín. en los Apóstoles la tempestad en la barca, cuando se avecina la pasión. (En pentecostés se vence totalmente su miedo). en la Mujer Adúltera (Jn. 8, 1-11).

· Cristo nos sana: de recuerdos dolorosos, de circunstancias fuertes que hayamos vivido, de odio, rencor, tristezas arraigadas. “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido Yavéh. Me ha enviado a anunciar la buena nueva a los pobres, a vendar los corazones destrozados (Is. 61, 1)” “Esta Escritura que acabáis de ori se ha cumplido hoy” (Lc. 4, 21).

· El Río de Aguas Vivas: “Esta agua va hacia la región oriental, desemboca en el mar, en el agua hedionda y el agua queda saneada. Por donde quiera que pase el torrente, todo ser viviente que en él se mueva, vivirá. Los peces serán muy abundantes porque allí donde penetra esta agua lo sanea todo y la vida prosperará en todas partes a donde llega el torrente”. (Ez 47, 8-8)

· El amor de Dios es eterno: “Los cerros podrán correrse y moverse las lomas; mas Yo no retiraré mi amor, ni se romperá mi alianza de paz contigo; lo afirma el Señor, que se compadece de ti” (Is. 54, 10).

· ¿Cómo sabremos que hemos sido sanados interiormente? Cuando los recuerdos que antes nos llegaban a la mente llenos de dolor y tristeza ahora llegan pero dejan en nosotros una profunda paz.

4. Oración

2 comentarios:

  1. Excelente. Me es muy útil para una predicación, gracias por publicarlo. Dios los bendiga

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